En las próximas décadas, las pensiones se convertirán en uno de los ejes centrales de las políticas económicas y sociales en América Latina y el Caribe (ALC).

¿La razón? En 2050 habrá en la región el triple de adultos mayores que ahora, con una mayor esperanza de vida y, por lo tanto mayores necesidades de atención.

Esos adultos mayores del futuro están hoy en un mercado de trabajo donde sólo 4 de cada 10 trabajadores contribuyen a un sistema de pensiones. Esto significa que en la actualidad 130 millones de personas están trabajando sin ahorrar para su pensión en ALC.

En ausencia de reformas, incluso con un crecimiento sostenido en la región, 1 de cada 2 jubilados no tendrá una pensión adecuada, dejando entre 66 y 83 millones de adultos mayores dependiendo de las familias o del Estado para su manutención, lo que será económica, fiscal y socialmente insostenible

En el libro Mejores pensiones, mejores trabajos: Hacia la cobertura universal universal en América latina y el Caribe (enlace a pdf), los especialistas del Banco Interamericano de Desarrollo Mariano Bosch (enlace a bios), Ángel Melguizo (enlace a bios) y Carmen Pagés (enlace a bios) nos ofrecen una panorámica del estado actual de la cobertura de pensiones en la región e ilustran caminos para avanzar hacia la cobertura universal.

Sus propuestas defienden la necesidad de caminar hacia la cobertura universal en la región, no sólo como forma de luchar contra la pobreza en la vejez al garantizar una pensión para todos, sino también como parte de una agenda de incremento del empleo formal y la productividad.